La presencia del estampado de lunares en la moda constituye un hecho reincidente cada temporada. Son considerados clásicos irrefutables, con una personalidad propia tan fuerte que aunque conviven con las tendencias más innovadoras, siempre los encontramos presentes en catálogos, pasarelas y escaparates.
Su historia se remonta a mediados del 1700, cuando la aristocracia comenzó a imprimir una serie de manchas en los tejidos que posteriormente en 1840 llamaría oficialmente “Lunares”. Desde entonces y hasta nuestros días, la popularidad de este tejido no ha parado, encontrándolo siempre presente en las colecciones de moda. Los hemos visto principalmente en vestidos, blusas, pantalones y jerseys de punto.